Las cáscaras de las frutas y de algunas verduras son ricas en fibras, que ayudan a mantener el buen funcionamiento de los intestinos.
La cáscara es la parte de los alimentos que está más expuesta a la energía directa de la luz solar, lo que hace que los antioxidantes, vitaminas y minerales presentes en ella sean más resistentes a la acción del tiempo y a los ataques de bacterias.
Siendo esta una parte integrante de una enorme variedad de alimentos de origen natural, teniendo por ello una constitución rica en vitaminas, minerales y nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo y sistema inmunitario, su consumo debe ser incentivado después de un correcto lavado.
