El agua es el principal constituyente de nuestro organismo y de nuestras células. Nos ayuda a controlar nuestra temperatura corporal, a regenerar nuestros tejidos, a humidificar el aire y a expulsar residuos.
El cuerpo humano pierde una media del equivalente a 12 vasos de agua al día, por lo que es extremadamente importante mantenerse siempre hidratado para que haya una reposición de esos fluidos y una renovación de los ciclos de nuestro organismo.

Como podemos comprobar, el agua tiene un papel fundamental en la composición y funcionamiento de todos los órganos y sistemas esenciales para nuestra actividad.
Cada persona debería beber una media de entre 3 y 5 litros de agua al día.
Bebe agua, mantente hidratado.